Park Sun-tae, profesor honorario de la Universidad Nacional de Trujillo (Perú) — experto en América Latina, agente administrativo de traducción jurada de español
Por excelente que sea la tecnología y la competitividad de precios de una empresa coreana, si ese contenido no se transmite con precisión al organismo licitante extranjero, difícilmente será evaluado como corresponde. En las licitaciones internacionales, la traducción no es un simple servicio lingüístico, sino una tarea central que puede determinar la elegibilidad para licitar, la evaluación técnica, la responsabilidad contractual e incluso el resultado de la adjudicación.
Durante muchos años, en el ámbito de la diplomacia y los negocios internacionales, el autor ha trabajado con textos de acuerdos y documentos de licitación en el extranjero. En los acuerdos diplomáticos a veces se negocia durante mucho tiempo solo para cambiar una palabra, una coma o el número de una cláusula, porque una diferencia mínima de redacción puede cambiar el alcance de las obligaciones de un Estado o de una empresa.
Lo mismo ocurre con los documentos de licitación internacional. En una ocasión, a petición de una empresa coreana, el autor logró, no sin esfuerzo, convencer a las autoridades locales de ampliar el plazo de presentación de una oferta. La empresa trabajó toda la noche para preparar su propuesta y la presentó a tiempo, pero la reacción del organismo licitante local fue inesperada.
"Realmente no entendemos qué se quiere decir." No era falta de tecnología por parte de la empresa: el contenido de la propuesta simplemente no se había transmitido correctamente en el proceso de traducción. Un caso en el que el fracaso de la traducción se tradujo directamente en un fracaso de competitividad empresarial.
La mayoría de los países de América Latina habla español, pero la terminología jurídica, administrativa, de contratación pública y técnica difiere de un país a otro. Un término familiar en México puede tener un sentido distinto para un organismo licitante en Colombia o Perú. Por eso, dominar el español no garantiza por sí solo poder tramitar con exactitud documentos de licitación en todos los países latinoamericanos.
Un problema aún mayor es que el proceso de traducción se fragmenta en varias etapas desconectadas entre sí. La solicitud de propuestas (RFP), redactada en el idioma local, se traduce al coreano, y la empresa coreana redacta su propuesta en coreano a partir de esa traducción. Después, la extensa propuesta se reparte entre varias personas y se traduce de nuevo al idioma local. En ese proceso, los conceptos clave usados por el organismo licitante se transforman en expresiones al estilo coreano y, al traducirse de vuelta, se convierten en otro término distinto. Cada frase, por separado, puede leerse con naturalidad, pero en el documento completo una misma tecnología o un mismo sistema termina descrito con términos diferentes.
Que varias personas traduzcan no es en sí el problema. Lo esencial es si existe un responsable general que comprenda todo el proyecto y los requisitos del organismo licitante. Un documento de licitación internacional es un sistema único que conecta la propuesta técnica, la oferta económica, las condiciones contractuales, los antecedentes de la empresa, la formación y experiencia del personal propuesto y el plan de ejecución del proyecto. Se necesita elaborar un glosario, verificar cifras y unidades, realizar controles cruzados entre cláusulas, y comparar la propuesta final con la RFP original.
La traducción de la experiencia del personal es especialmente delicada. "Participó en trabajos relacionados" y "estuvo a cargo de" o "dirigió" ese ámbito son afirmaciones completamente distintas. En licitaciones que otorgan puntajes diferentes según se tengan cinco o diez años de experiencia en un área determinada, esa diferencia puede cambiar el resultado de la adjudicación. La función del traductor no es compensar ni embellecer las carencias de calificación de una empresa, sino transmitir con exactitud hechos verificados para que el organismo licitante no se equivoque.
Un problema similar surge con la traducción de documentos oficiales. Muchos creen que, una vez que una traducción lleva el sello de un notario, todo su contenido es exacto. Pero la certificación de la traducción, la apostilla y la legalización consular son cosas distintas de la exactitud real del contenido traducido. Puede ser necesario un procedimiento formal de certificación, pero eso no significa que alguien que domine ese idioma extranjero y esa especialidad haya revisado efectivamente el texto original completo y su traducción.
En el extranjero, cada país opera su propio sistema de traducción certificada. España cuenta con traductores jurados, Perú con traductores públicos juramentados, Colombia con traductores oficiales, y México con un sistema de peritos traductores registrados, entre otros, ante los tribunales. Los nombres y los modos de funcionamiento difieren, pero comparten un rasgo común: establecen institucionalmente con claridad la calificación y la responsabilidad del traductor.
Corea también cuenta con una calificación profesional nacional: el agente administrativo de traducción de idiomas extranjeros. Este profesional puede certificar que un documento traducido por él mismo coincide fielmente con el original. Sin embargo, el papel de este sistema no es suficientemente conocido ni siquiera dentro del país, y en el extranjero a menudo se desconoce por completo su existencia. Como resultado, empresas coreanas que ya han traducido fielmente documentos a través de un profesional nacional pueden verse obligadas a encargar de nuevo una traducción oficial en el lugar de destino. En países donde muy pocos traductores oficiales locales manejan el coreano, el trabajo se concentra en unas pocas personas, y la preparación de la licitación puede retrasarse según la agenda de ese traductor.
El gobierno y el Ministerio de Relaciones Exteriores no deben dejar este problema únicamente a cargo de cada empresa. Es necesario dar a conocer a los países socios el fundamento jurídico y la gestión del sistema de agentes administrativos de traducción y, comenzando por los idiomas menos comunes, negociar la verificación conjunta con traductores oficiales locales, la simplificación de los trámites de registro y posibilidades limitadas de reconocimiento mutuo. Las misiones diplomáticas en el exterior también deberían identificar sistemáticamente los idiomas, especialidades y disponibilidad de los traductores oficiales locales, y poner esa información a disposición de las empresas.
También hay que preparar a los futuros talentos de la traducción. Hasta ahora, han sido principalmente coreanos quienes, tras aprender un idioma extranjero y el sistema local, se han desempeñado como traductores profesionales. Pero hoy son cada vez más los estudiantes extranjeros que cursan ingeniería, medicina, derecho, administración y economía en universidades coreanas. Si, al regresar a sus países, obtienen la certificación local de traductor, podrían convertirse en talentos internacionales clave, capaces de entender tanto el sistema y la industria de Corea como los de su propio país.
Traducir no es una simple tarea mecánica de cambiar palabras. Es la base que conecta los idiomas y las instituciones, las empresas y las administraciones de distintos países. Para elevar la competitividad internacional de nuestras empresas, debemos considerar el sistema de traducción certificada no como un trámite formal, sino como infraestructura del comercio internacional y la diplomacia económica.
Es hora de aclarar primero, dentro del país, la profesionalidad y la responsabilidad del agente administrativo de traducción de idiomas extranjeros, y de establecer canales institucionales de cooperación con los traductores oficiales en el extranjero. Una traducción bien hecha no es un costo, sino una inversión que protege la confianza en nuestras empresas y en nuestro país.
Trayectoria principal del autor: experto en América Latina (ex diplomático, profesor honorario de la Universidad Nacional de Trujillo, Perú); agente administrativo de traducción jurada de español; director del SEBA Global Administrative Support Center
Fuente: Ajunews, 27/07/2026. Original (en coreano): https://www.ajunews.com/view/20260727144337467